La necesidad de escribir ficción

Por: María Paula Lizarazo

JulianaMuñozToro(créditoJuliánMoraOberlander)Vestida de gris, como el cielo bogotano de abril, Juliana Muñoz Toro focaliza la mirada en un punto que, seguramente, solo ella ve y responde. Cada vez que apela a la memoria o a la confusión, sonríe, luego habla. “Escribo por necesidad, y es una necesidad que sale por muchos motivos. Es una necesidad de reclamarle al mundo algo que no me está dando. Es una necesidad de hacer preguntas. Es una necesidad de encontrar respuestas. También uno escribe por dolor, uno escribe por alegría. Siento que cada humano tiene una manera de reaccionar ante los estímulos del mundo y ante su historia, y yo siento que la mía es escribiendo. Lo hago en muchos niveles: desde tomar apuntes en hojitas sueltas que están por toda la casa -que nunca voy a recuperar-, escribiendo un diario con el simple registro, hasta sentarme a pensar una historia que reúna algún tema que me genere todos estos sentimientos de duda, de dolor y de alegría… Por eso escribo”.

Juliana Muñoz nació en Bogotá en el año 1988. Estudió periodismo en la Pontificia Universidad Javeriana; al salir, trabajó cierto tiempo en uno y otro medio llenándose de historias que narraba, pero no se encantó por los afanes de la primicia y la inmediatez, por lo que empezó a escribir como freelance para Diners, Esquire entre otros. Después, se fue dos años a Nueva York a hacer una maestría en escritura creativa.

Su camino como escritora ha estado vinculado, en cierta medida, con la niña que fue: “le pregunto a la Juliana niña para responderle a la Juliana adulta”. Este vínculo se ha dado porque las historias que escribe así se lo han pedido, y es que en 2016 ganó el Concurso Internacional de Escritura Tragaluz con 24 Señales para descubrir a un alien: la historia de Benjamín, un niño que no entiende por qué su papá se comporta de este u otro modo, que tiene tantas preguntas como -posiblemente- dolores que lo llevan a ir tras signos que comprueben la teoría de que su padre es un alien y no propiamente un hombre.

“El primer borrador que yo hice de ese libro fue la carta al padre, como Franz Kafka, era un texto pesado, triste, realista, era muy difícil para mí desapegarme de la realidad para meterle más ficción. Después, dándole vueltas, pensé en lo que el universo infantil me ofrecía para construir esta historia, como poder interpretar a un personaje de otro modo”, así como el niño piensa a su padre. La novela se referencia a partir de una invención, de una ficción al interior de la ficción: la del alien, que para el niño no es ficción, sino una realidad.

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Después vino Mi hermana Juana y las ballenas del fin del mundo, que hace parte de la colección de Planeta lector. “Es la historia de un viaje a ver las ballenas. Quise incluir elementos de la crónica de viaje; pero lo que moviliza la historia es la relación de dos hermanos y sentí que también debía ser para niños”.

Además de leer y escribir, Juliana pasa sus horas haciendo –o jugando- yoga, cocinando y descubriendo rincones bogotanos. Lleva unos meses siendo profesora en la Universidad Central. Todo lo que ella hace y percibe lo relaciona con la literatura, con su literatura. Piensa que un buen personaje debe tener vida propia, pues escribir no siempre es hacer una autobiografía.

Juliana y yo no estábamos solas, había alguien más compartiendo ese café de cinco de la tarde, que le preguntó por la diferencia entre escribir para niños y escribir para grandes. Ella respondió que en ambos casos el proceso investigativo es igual de arduo, así como la indagación por la verosimilitud. “También aprovecho que un niño hace preguntas que la gente adulta de pronto ya no se hace, que los niños son súper pícaros… Aquí el trabajo es lograr una voz de niño, mientras que al otro lado es abarcar un tema desde todos los aspectos posibles y generar relaciones”.

En esta edición de la FILBo Juliana Muñoz Toro estará en los conversatorios:

Domingo 22 de abril de 2018

“El lenguaje de la infancia”

Gran Salón Ecopetrol – Sala FILBo E / 2:00 p.m.

Domingo 29 de abril de 2018

“Cocina para descubrir tu alien oculto”

Carpa VIP / 12.00 m.

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